La piedra natural es muy sensible a determinados productos y es por eso que se hace necesario cuidarla convenientemente desde el primer día; con más razón si está expuesta a la intemperie.

Recomendaciones antes del primer uso
Una vez instalada la pieza, para asegurar la protección de la misma y una óptima duración aconsejamos realizar un tratamiento global de la pieza mediante la aplicación de los diferentes productos aconsejados que se pueden encontrar fácilmente en el mercado y que deberán aplicarse conforme a las instrucciones que acompañen al producto.

Estas operaciones consisten en la limpieza en profundidad de la pieza con un detergente neutro especial  para piedra; un posterior tratamiento a base de productos hidrofugantes y oleo-repelentes (también con varias opciones en los mercados) que penetran en la piedra  ayudando a preservarlo de la humedad, evitan la formación de hongos y disminuyen notablemente las manchas sin alterar el aspecto natural de la piedra.

Limpieza habitual
La limpieza habitual se puede hacer con agua y cualquiera de los detergentes neutros recomendados para la limpieza de la piedra natural, diluidos en agua en función de la suciedad y siguiendo las instrucciones del producto.

Es conveniente el secado de las piezas con un paño después de su uso para evitar las manchas producidas por la cal del agua.

Desaconsejamos rotundamente el uso de detergentes abrasivos, productos que contengan ácidos de cualquier tipo, alcohol y, especialmente, productos anti-calcáreos que dañarían la pieza de modo grave y, a veces, irreversible.

 


This is a unique website which will require a more modern browser to work! Please upgrade today!